miércoles, 15 de abril de 2009

Ahí viene la C... y luego la G… le sigue la RR…

Las consonantes son entes fascinantes. Nadie sabe de donde vienen, quien las creo o para que están aquí, pero todos las respetan y obedecen las reglas que oponen… bueno no todos. Son seres conceptuales que dominan nuestra gramática a su placer y nosotros nos dejamos. No tienen cuerpo fuera de nuestra mente, sólo tienen forma y con eso tienen para dominar nuestro léxico.

Hay que darles crédito, nos dan organización para no errar y ser monótonos a la hora de escribir. Generan creatividad; hay cada palabra que se escribe muy diferente a sus parecidas fonéticamente. Ordenan nuestros pensamientos de forma que no se confundan las palabras con otros objetos y así vivir en plena paz y tranquilidad gramatical. Saber las reglas es una cosa básica desde la primaria. Produce cierto estrés desde temprana edad, pero cuando se da cuenta de que es necesario para entendernos, se obtiene cierto alivio al saber que se tiene buena ortografía. Son reglas complicadas, tediosas y largas pero nada es imposible de saber.

Dentro de la publicidad, el uso correcto de las consonantes es indispensable para los creadores del consumismo apresurado. Si se quiere tener una mayor atención y generar más impacto sobre el espectador, se tiene que dominar la gramática y las consonantes son básicas dentro de ésta. Si se tienen errores ortográficos con las consonantes, por ejemplo, desvían la atención de lo que se quiere trasmitir y eso es fatal.

A nadie la gustan las reglas, pero hay que seguirlas de vez en cuando. Son útiles cuando generar cierta armonía y orden dentro de las pensamientos de muchos individuos, así como las de las consonantes. Son de las pocas reglas que sí sirven de algo.

Ultimátum prosaico

Sin duda alguna, la escritura es una de las formas de comunicación visual más usadas por los seres humanos. Con ella la mayoría de las personas puede expresar sus pesares, alegrías, dolores, momentos especiales y todo lo que les ocurre en la vida cotidiana. Es un precioso proceso por el cual pueden sacar su catarsis de cualquier cosa, a cualquier hora y en cualquier medio.

La puntuación es definitiva, delibera las oraciones, las ordena de un modo que sea entendible y, por lo tanto, se comprenda a la primera leída. Sin ella no hay orden ni mucho menos armonía. Puntos apartes, punto y coma, dos puntos, punto y seguido , etc., definen y separan las diferentes ideas que los seres humanos tienen para comunicarse entre ellos mismos.

La publicidad es un medio de control masivo en el mercado. Es una herramienta básica, indispensable e importante en todo tipo de empresas que quieran sobresalir de las demás. Tiene mucho peso sobre su espalda. Sin ella, las empresas no serían lo que son ahora. Pero dentro de la publicidad hay que ir a la vanguardia, siempre tienen que estar un paso adelante que los demás, no se puede retroceder y mucho menos por errores básicos como los de la puntuación.

Aunque en la publicad no es tan requerida la puntuación, es una herramienta útil que delibera la cultura general, la buena gramática y ortografía, y sobre todo, la preparación que se tiene para generar buenos productos publicitarios que definan un cambio positivo dentro de la materia. En definitiva es una buena herramienta dentro de la escritura.